Posts

El Colmillo del Silbón [ Coda - ¡Alerta de Spoiler! ]

Image
CODA Si bien publiqué en este año  2018 mi novela “El Colmillo del Silbón”, realmente la terminé de escribir hace casi dos años y dado que no he vuelto a oír más de los Bernett, sentí curiosidad por saber de sus vidas y en estos días les hice una pequeña visita. Al llegar a la universidad donde trabajan se me informó que los profesores Anselmo y Berenice Bernett acababan de regresar de año sabático sin que nadie supiera dónde habían estado durante los últimos 365 días. Anselmo y Berenice me recibieron muy gentilmente con una sabrosa taza de capuchino (de una cafetera Keurig , cortesía de la facultad) y de inmediato procedieron a informarme que, utilizando nuevas fuentes científicas y documentales, así como la tecnología de impresión en 3D, habían logrado recrear lo que ellos consideran es la versión más fiel a la anatomía de El Silbón, como si hubiese sido desenterrado luego de ser embalsamado por su clan. A pesar de mis preguntas, especialmen...

El Colmillo del Silbón [Parte 7 de 7]

«La emoción más fuerte y más antigua de la humanidad es el miedo, y el más antiguo y más intenso de los miedos es el miedo a lo desconocido» H.P. Lovecraft (1927)   SI «¿Es usté el desenterrador de muertos?» Aquellas palabras volvieron a resonar en mi mente como crepitando entre las llamas de una moribunda fogata a las afueras de Guachara, veinte años atrás... Intentando ganarme la confianza del niño, traté de recordar algún cuento de Juan Camejo o de Tío Tigre y Tío Conejo pero ninguno me venía a la mente. -¿Te gustan las historias de piratas?- acerté a decirle al niño que, aferrado a su padre, me seguía mirando con su carita sucia y sus ojos llenos de miedo. A su lado, la perra gruñía y me mostraba sus dientes blancos y brillantes. -¿Los señores de la pata ‘e palo y la cosa negra en el ojo?- preguntó el niño mirando a su padre. -Sí, con barcos, tesoros y el perico hablador- dije. El niño sonrió moviendo unos de sus piececitos descalzos ...

El Colmillo del Silbón [Parte 6 de 7]

« Las cargas están equilibradas. Ya fue derramada la sangre necesaria para volver las cosas al orden» Rubi Guerra, El Discreto Enemigo  (2001) LA Llovía torrencialmente el día que enterramos a Hugo. A pesar de la carpa de lona blanca que guarecía la fosa, el féretro y la concurrencia, y a pesar de mi paraguas y del sobretodo que llevaba encima, sentía que la lluvia me mojaba por dentro, erosionando la fina capa de apego familiar que aún quedaba en mí. Producto de ello, habiendo sido hijo único, con mis padres difuntos y ahora Hugo reuniéndoseles en el más allá, me costaba el concordar con Berenice, por temor de perderla a ella también, si valía la pena el seguir persiguiendo las huellas del Silbón. Hugo había sido el único a quien Berenice y yo habíamos confiado nuestro proyecto de cazar al Silbón en solitario y al margen de la universidad. Aun cuando en un principio le pareció una idea descabellada, tras su jubilación y mostrándose reacio a disfrutar del famoso d...

El Colmillo del Silbón [Parte 5 de 7]

«La felicidad que se inmoviliza, que se hace pesada, es un blanco fácil para la aniquilación y el deterioro; es carne para la muerte» Juan Carlos Méndez Guédez, Los maletines (2014) SOL Dejé atrás Guasdualito luego de mediar entre la universidad y las autoridades locales para exhumar –ahora legalmente- el cuerpo del niño de ocho años y enviarlo a nuestros laboratorios para su estudio. Con las imágenes de los tres esqueletos de Silbón danzando en mi mente, mi primera reacción fue emprender la búsqueda mi diario. Una madrugada en que regresaba a casa después de recorrer con Hugo y otros colegas media docena de barras, tascas y clubes de Sabana Grande, me encontré con que el ascensor del edificio estaba descompuesto. Con una gran arrechera y maldiciendo a voz en cuello a la administración del edificio, subí tambaleante los catorce pisos hasta llegar a mi pent-house . Al momento de abrir la puerta, todo el edificio sonaba como un gallinero. Luego de desvestirme, me se...